Fe, esperanza e inclusión en el Verdún: la peregrinación que acerca a todos a la Virgen.
- Leticia Pérez

- 14 may
- 2 min de lectura

Miles de peregrinos llegaron el 19 de abril al Santuario del Verdún, en una nueva celebración marcada por la fe, la esperanza y las historias de vida que conmueven.
Familias enteras, jóvenes, adultos mayores y personas de distintos puntos del país se acercaron hasta el cerro para agradecer, pedir y reencontrarse con la Virgen en una jornada profundamente emotiva.

“Es como cuando uno va a la casa de la madre”, expresó Pablo Graña uno de los sacerdotes presentes, destacando el clima de recogimiento y alegría que se vivió durante toda la peregrinación. “La gente viene con dolores, alegrías, esperanzas… y qué mejor que darle gracias al Señor por tantas bendiciones. Jesús ha muerto y ha resucitado, por eso tenemos esperanza”, señaló.
El religioso destacó además el crecimiento constante de la peregrinación al Verdún y la necesidad espiritual que muchas personas encuentran en este lugar. “Aquí uno viene con lo que es y con lo que tiene en el corazón. La Virgen recibe a todos”, afirmó, dejando un mensaje final de paz y confianza: “Dios no nos abandona”.
Una subida cargada de emoción
Entre las historias más movilizantes de la jornada estuvo la de Federico Estévez, un joven minuano de 28 años que sufrió una lesión medular tras un accidente de tránsito ocurrido en 2020 y que desde hace cinco años utiliza silla de ruedas.

Este año logró llegar hasta la Virgen gracias al proyecto “Senderismo para Todos”, una iniciativa que busca acercar las actividades de naturaleza y turismo accesible a personas en situación de discapacidad o movilidad reducida.
“Más que nada vine a agradecer”, contó Federico emocionado, luego de completar la subida al cerro acompañado por voluntarios y peregrinos que colaboraron durante el trayecto.
La experiencia fue posible gracias al apoyo de la Dirección de Turismo de Lavalleja, que financió las jornadas del sábado y domingo para que cualquier persona con movilidad reducida pudiera acceder al santuario sin costo adicional.
Turismo accesible y naturaleza para todos.

Detrás de esta iniciativa está Enrique, impulsor de “Senderismo para Todos”, proyecto que desde hace tres años trabaja para derribar barreras y generar experiencias inclusivas en entornos naturales.
“Queremos que todas las personas puedan disfrutar de la naturaleza”, explicó. El grupo organiza recorridos accesibles en distintos puntos del país, incluyendo cerros, áreas protegidas y senderos turísticos.
Las actividades están pensadas tanto para personas con discapacidad como para adultos mayores o personas con dificultades motrices temporales.
El proyecto también funciona gracias a la solidaridad espontánea de quienes participan. Amigos, familiares y hasta otros peregrinos colaboran empujando las sillas especiales utilizadas en los recorridos.
Además de las actividades abiertas, “Senderismo para Todos” organiza experiencias a pedido de familias o grupos privados, incluso celebraciones y cumpleaños en contacto con la naturaleza.
La jornada en el Verdún dejó mucho más que una peregrinación religiosa.
Fue también una muestra de empatía, inclusión y comunidad, donde la fe se transformó en un puente para acercar a todos, sin importar las dificultades, hasta los pies de la Virgen.



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